CRÍMENES DE GUERRA DE LA FEDERACIÓN RUSA
Historia de Kateryna Gurina de Kharkiv, cuyo apartamento se quemó después del alcance de un misil ruso
Historia de Kateryna Gurina de Kharkiv, cuyo apartamento se quemó después del alcance de un misil ruso

Historia de Kateryna Gurina de Kharkiv, cuyo apartamento se quemó después del alcance de un misil ruso

Kharkiv, norte de Saltivka

AUTOR :

Bogdana Chernushenko

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Antes del 24 de febrero, Kateryna Gurina, de 21 años, estudió mucho, tenía que terminar la licenciatura y trabajaba como diseñadora gráfica en una agencia inmobiliaria. La muchacha vivió con sus padres y un perro en el norte de Saltivka casi toda su vida.

A Kateryna le gustaba mucho su barrio. “Siempre había muchas familias con niños y con perros en la calle, me gustaba vivir lejos del centro, como si tuviéramos nuestro propio pueblito dentro de una ciudad grande”, - dice la muchacha.

En la noche del 23 al 24 de febrero, Kateryna soñó con una guerra y por la mañana se despertó en la guerra. Las alarmas de todos los autos se encendieron, los faros comenzaron a parpadear, se oían explosiones. “Entré a la cocina, y allí estaban mis padres mirando por la ventana. Esto me recordó la escena de la serie de televisión “Chernobyl” cuando la gente se paró en el puente y miraba el reactor en llamas. No sabíamos lo que íbamos a hacer”, - recuerda Kateryna.

La familia de Kateryna decidió que el lugar más seguro de su apartamento era el baño. Se escondían allí durante el bombardeo. La mayoría de los vecinos bajaron al sótano, pero allí hacía mucho frío, no estaba preparado como un refugio antibombas, no había mucho espacio en él.

Ya el segundo día de la invasión a gran escala, los rusos atacaron la casa del compañero de clase de Kateryna y el apartamento del amigo de su padre, y luego el edificio de gran altura en su calle.

El 1 de marzo, los padres de Kateryna fueron a la tienda y ella se quedó sola con el perro en el baño y oyó una explosión increíblemente fuerte. La muchacha sentada en el suelo pensó que ese era el final de su vida.

En ese momento, su amiga le telefoneó diciendo: “Katya, tu casa está en llamas”… El proyectil golpeó la escalera cercana, en el séptimo u octavo piso. Ese día, Kateryna y sus padres pensaron mucho en irse, pero no se atrevieron. Pensaron que no volvería a golpear. Golpeó.

El 4 de marzo, la artillería rusa bombardeó sin cesar el norte de Saltivka. La madre de Kateryna trabajaba en una tienda de comestibles. Ella estaba a la caja en el momento cuando el proyectil aterrizó allí. El proyectil mató a un hombre que estaba cerca. En un momento, simplemente fue aplastado, y la madre de Kateryna se escondió debajo de la mesa. Tuvo que estar junto al cadáver y esperar a que terminara el bombardeo. Luego corrió a casa, y las casas alrededor estaban en llama, los cables fueron cortados, los cadáveres había en toda la calle.

Fue entonces cuando la familia decidió irse de Kharkiv. Fueron a los abuelos de Kateryna, en la ciudad de Lyubotyn, región de Kharkiv.

“Yo estaba muy feliz de que saliéramos del bombardeo, pero la sensación de seguridad no duró demasiado. Por la noche del 9 de marzo, cuando todos dormían, oí el sonido de los aviones, tomé al perro en mis brazos y salí corriendo al pasillo. Yo estaba gritando, tratando de despertar a mi familia, y en ese momento oí una explosión muy fuerte, todo tembló, las ventanas se rompieron”, - dice Kateryna.

Cuando el papá de Kateryna salió a verificar lo sucedido, vio dos proyectiles en el patio, a un metro de la pared, junto a la cual estaba la muchacha en el momento de la explosión. Después de eso, Kateryna estaba en un estado emocional muy deprimido, tenía sueños terribles. Entonces sus padres aconsejaron a la muchacha que se fuera al extranjero. Kateryna se fue y sus padres se quedaron en Lyubotyn.

Mientras tanto, Rusia continuó bombardeando Kharkiv. En la noche del 9 al 10 de abril, un cohete destruyó el apartamento de Kateryna. Cuando la muchacha ya estaba en el extranjero, su madre le envió un video con las palabras: “Eso es todo, Katya, no tenemos más nuestro apartamento”. Una transeúnte filmó su casa en video.

Después de la invasión a gran escala, Kateryna cambió radicalmente su actitud hacia los rusos. “Cuando comenzó la guerra en el Este de Ucrania y la ocupación de Crimea, yo tenía 13 años. Entonces pensé que era culpa de Putin, y que hay gente normal entre los rusos. Yo tenía tres amigas en Rusia. Cuando el proyectil golpeó a mi casa el 1 de marzo, no escribieron nada, aunque vieron publicaciones al respecto en las redes sociales. Entonces me di cuenta de que no había buenos rusos. Todos ellos son responsables. Por desgracia, este entendimiento requirió que un cohete golpeara mi casa”, - dice la muchacha.

El material fue creado sobre la base de testimonios recopilados por documentalistas del Grupo de Protección de Derechos Humanos de Kharkiv.

These pictures are created by artificial intelligence. They are NOT real. They are illustrations of the stories we tell. Most of these stories could not have been fixed by the camera. At the same time, there is documentary work by hundreds of Ukrainian and international photographers who produce real, and so much painful, documentation of this war. Check photographs by Oleksandr Glyadelov, Maksym Dondiuk, Mstyslav Chernov and Yevhen Malolietka, Andriy Dubchak, Yulia Kochetova, and many others.