CRÍMENES DE GUERRA DE LA FEDERACIÓN RUSA
Historia de la familia Stoliuk del pueblo de Shybene en la región de Kyiv
Historia de la familia Stoliuk del pueblo de Shybene en la región de Kyiv

Historia de la familia Stoliuk del pueblo de Shybene en la región de Kyiv

Shybene

AUTOR :

Oleksandr Vasiliev

Autor

Durante la ocupación rusa, la hija de 10 años de Liubov Stolyuk fue asesinada por un proyectil y su hermano Mykola resultó herido en la cabeza.

Las primeras explosiones de la invasión a gran escala de los rusos Liubov Stolyuk las sintió en su pueblo natal del distrito de Buchansky, Shybene. Los fuertes sonidos de las explosiones asustaron a sus hijos, Nastia, de 10 años de edad, no se separaba de su madre todo el día. Además, a Liubov le preocupaba el estado psicológico de Masha de 21 años de edad, quien padecía de un trastorno del espectro autista desde su infancia. Cualquier cambio en las situaciones habituales para ella puede causar reacciones impredecibles en la joven, y ahora esta nos encontrábamos frente a una guerra.

En la noche del 24 de febrero, Liubov y sus hijos decidieron mudarse temporalmente a la casa de su hermano Mykola situada en otra calle del pueblo. Al día siguiente, ya vieron columnas de vehículos enemigos circulando por el pueblo.

El 1 de marzo, Liubov junto con sus hijos se sentaron a comer. De repente escucharon el sonido de disparos. Mykola les gritó que se echaran al suelo. Los cuatro se escondieron en la habitación, pensando que estarían más seguros allí. Un segundo después, Liubov escuchó un silbido y algo entró en la casa. Su hermano había sido herido y este empezó a gritar: "¡Al sótano!".

Mykola y Liubov agarraron a su hija mayor, Masha, y la sacaron a rastras de la casa destrozada. Cuando la escondieron en la bodega se dieron cuenta que la hija menor no había corrió tras los adultos. La mujer llamó a Nastia, pero la niña no reaccionaba. Liubov atrajo a la niña hacia si y vio que ella estaba herida de muerte.

"Por mi mano corrió algo caliente, inmediatamente entendí que era sangre. Empecé a gritar: "¡Han matado a Nastia!". Recibió un disparo en la sien derecha y se le salió el cerebro", — dijo Liubov.

Mykola fue herido en la cabeza por el mismo proyectil que mató a la niña. El hombre no podía recibir atención médica profesional debido a la ocupación del pueblo. Así que trataron la herida lo mejor que pudieron. Después del tiroteo mortal, la familia Stoliuk ya no podía más quedarse en casa. Era peligroso. Además, todo allí les recordaba la muerte de la niña.

La familia se fue al campo, donde fueron acogidos por amigos. Unos días después, los soldados rusos fueron a visitarlos. Buscaban a "la madre de la niña asesinada". Ya les habían dicho la niño había muerto. Comenzaron a disculparse y a decir que no habían querido nada de eso. "Su hijita murió por causa de su propia gente. Si no nos hubieran provocado, esto no habría sucedido”, — dijeron los rusos.

Más tarde, los soldados rusos le ofrecieron ayuda a Liubov para el entierro de Nastia. Sin embargo, había tanques en el cementerio local en ese momento y era imposible enterrar a la niña allí. Luego se llevaron un tanque y Liubov junto con Mykola y otro vecino llevaron el cuerpo de Nastia al cementerio. Llegaron a la granja colectiva y comenzó un tiroteo. Tuvieron que enterrar a la niña allí mismo, y luego desenterrarla y enterrarla otra vez más en el cementerio.

Al final, Nastia fue enterrada tres veces. La última vez fue después de su exhumación. "Cuando a nuestro pueblo llegó de Kyiv la fiscalía, dijeron que era posible que Nastia fuera desenterrada nuevamente. Les dije entonces que podían enterrarme a mí junto con ella de inmediato. ¿Puede usted imaginarse que sería la cuarta vez que vería a mi pequeña? Llamé al investigador, le pregunté al respecto, me dijo que la solicitud la debía hacer la fiscalía o el tribunal. Espero que no tengamos que desenterrar a Nastia por cuarta vez..." dice Liubov Stoliuk.

El material fue creado sobre la base de testimonios recopilados por los documentales de la Unión Ucraniana de Derechos Humanos de Helsinki.

These pictures are created by artificial intelligence. They are NOT real. They are illustrations of the stories we tell. Most of these stories could not have been fixed by the camera. At the same time, there is documentary work by hundreds of Ukrainian and international photographers who produce real, and so much painful, documentation of this war. Check photographs by Oleksandr Glyadelov, Maksym Dondiuk, Mstyslav Chernov and Yevhen Malolietka, Andriy Dubchak, Yulia Kochetova, and many others.