La historia de Hanna Riashchenko de Borodianka, ocupada por los rusos en marzo de 2022
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El primer día de la guerra, en Borodianka todavía todo se encontraba tranquilo. Hanna tuvo tiempo de ir al mercado y comprar azúcar. Pensó que estaría tranquilamente en casa y no saldría a ningún lado. Hanna creía que el ejército ruso no tocaría a los civiles, especialmente a los jubilados como ella.
Pero el segundo día, los rusos ya se encontraban en el pueblo. "Tan pronto cuando se les veía venir, nos íbamos al sótano, cuando ya habían pasado, volvíamos a salir. Y eso fue lo que hicimos durante dos días", recuerda Hanna.
Los soldados rusos pasaron justo por fuera de las ventanas de la casa de Hanna. Un día, la mujer fue a pasar la noche a la casa de una vecina. Fue justo esa noche que la casa de Hanna fue bombardeada. Cuando en la mañana del día siguiente corrió a ver qué había pasado, a ella y sus familiares comenzaron a dispararles desde un avión ruso. El avión giró dos veces y volvió a disparar. Afortunadamente, Hanna y las personas que estaban con ella sobrevivieron al ataque.

Después del horror de ese incidente, Hanna se evacuó a Ternopil. Y cuando regresó a Borodianka dos meses después, se dio con la sorpresa de que se habían llevado absolutamente todo de su apartamento. No había equipos, ni muebles, ni arañas. A los 76 años, la mujer terminó en la calle y ahora vive en una casa modular.
Después de su regreso, Hanna escuchó muchas historias horrosas de quienes se quedaron en Borodianka durante la ocupación. La hija y el yerno de la amiga de Hanna murieron en el sótano. Y los soldados rusos no les permitieron sacar sus cuerpos. La mujer esperó 45 días para sacar a sus hijos de los escombros.
Más de 50 personas murieron en el edificio de viviendas contiguo al de Hanna. Los habitantes del edificio de Hanna aún no han podido encontrado a su vecina Liuba y su nieto Artem. En general, muchos de los conocidos de Hanna han muerto.
Hanna Riashchenko hasta el final no creía en una invasión a gran escala de la Federación Rusa. Tiene amigos y familiares que viven en Rusia, por lo que la agresión armada de Rusia fue un shock para Anna.
"¿Acaso son personas? No tienen corazón. ¿Por qué han hecho esto? ¿Qué les hemos hecho de malo? ¿Qué se le puede decir? ¡Nada bueno!", dice Hanna de los rusos.
Hanna ahora vive en una casa modular y espera conseguir al menos una habitación en algun edificio para pasar allí su vejez. Antes de la guerra, la mujer cantaba en el conjunto local "Nadvechirya". Después de la desocupación, las actividades del conjunto se han reanudado, por lo que Hanna se prepara para los conciertos y cree en lo mejor.
El material fue creado sobre la base de testimonios recopilados por documentalistas del Grupo de Protección de Derechos Humanos de Kharkiv.
These pictures are created by artificial intelligence. They are NOT real. They are illustrations of the stories we tell. Most of these stories could not have been fixed by the camera. At the same time, there is documentary work by hundreds of Ukrainian and international photographers who produce real, and so much painful, documentation of this war. Check photographs by Oleksandr Glyadelov, Maksym Dondiuk, Mstyslav Chernov and Yevhen Malolietka, Andriy Dubchak, Yulia Kochetova, and many others.