CRÍMENES DE GUERRA DE LA FEDERACIÓN RUSA
Historia de Valentyna Bondarenko de Kramatorsk, que se vio obligada a abandonar su ciudad natal debido a la invasión rusa
Historia de Valentyna Bondarenko de Kramatorsk, que se vio obligada a abandonar su ciudad natal debido a la invasión rusa

Historia de Valentyna Bondarenko de Kramatorsk, que se vio obligada a abandonar su ciudad natal debido a la invasión rusa

Kramatorsk

AUTOR :

Taras Viychuk, Oleksandr Viychuk

Autores

Valentyna Bondarenko conoce la guerra desde 2014, cuando comenzaron las hostilidades en el Este de Ucrania. Fue entonces cuando ella aprendió lo que son los cohetes, “Grad” y ráfagas. A causa de estos hechos, la mujer sufrió luego un derrame cerebral.

En febrero de 2022, la guerra volvió a Kramatorsk. El día de la invasión a gran escala, los vecinos de Valentyna se reunieron cerca la puerta de la casa y comenzaron a discutir qué hacer.

Como Valentyna y su esposo no tenían adónde ir, comenzaron a preparar un sótano cercano para su estancia. Los jóvenes ayudaron a limpiar el sótano y trajeron estantes allí. Valentyna y su esposo tuvieron que dormir en estos estantes en el sótano frío y polvoroso durante el bombardeo de la ciudad. Varias veces al día, tenían que huir al sótano desde su apartamento en el cuarto piso.

En seguida, casi todas las tiendas en Kramatorsk cerraron. Sólo un departamento funcionaba en la Casa de Comercio: de pan y azúcar. Valentyna se abasteció de carne con anticipación, por lo que ella y su esposo comieron normalmente hasta que se fueron de la ciudad.

Poco a poco, la gente comenzó a salir de Kramatorsk, casi no había nadie en las calles. Un día, Valentyna se sintió tan sola y asustada que convenció a su esposo de la necesidad de irse.

“Tomamos cosas, algo de ropa y salimos. Miramos, a lo lejos hay un coche cerca del sótano. Grito: “¡Stop, esperadnos!” – “¿Qué querías?” Llevadnos a la estación, por favor - ¿No oísteis la sirena? ¡No! Pero con la ayuda de Dios, nos llevó ”, - recuerda Valentyna el día de su partida.

Había una gran multitud en la estación. A Valentyna y su esposo no les importaba qué tren tomar, porque no tenían familiares ni conocidos en ninguna parte. Al oscurecer, sonó la sirena. La gente se apresuró a esconderse lo más rápido posible en el edificio de la estación. “ ¡Y esta multitud nos aplastó! Ya se me cayeron las maletas, yo no esperaba ya sobrevivir …”- dice Valentyna.

Más tarde, una voluntaria llevó a Valentyna y a su esposo al tren. La gente subió a los vagones y encendió las linternas. Todo el tiempo estuvieron en la oscuridad, por razones de seguridad era imposible encender las luces. El tren se movía muy lentamente, deteniéndose de vez en cuando en el campo.

Cuando el tren abarrotado se detuvo en Lozova, la gente que esperaba en el andén quiso subir y rogó que la llevara. Entre ellos había familias con niños. Aunque había muy poco espacio en el tren, a estas personas se las llevaron. Dijeron que se estaban escondiendo del bombardeo cerca de la ciudad, y cuando vieron el tren, corrieron rápidamente para detenerlo.

Valentyna Bondarenko dijo que los rusos bombardearon fábricas, escuelas, un internado y un hospital de Kramatorsk todos los días. “Creo que destruyeron toda la infraestructura. Me parece que no hay nada ya que bombardear ahí. Y ahora empezaron a bombardear pueblos alrededor de la ciudad”, - dijo la mujer.

Una conocida de Valentyna de Kramatorsk vio una escena terrible con sus propios ojos: una mujer caminaba por la calle con su hija, por un disparo la niña se quedo sin la cabeza. Lo mismo pasó en 2014, dice Valentyna. Del garaje salieron dos hombres, dos amigos, y uno se quedó sin cabeza. Así son las terribles realidades de la invasión rusa.

Como resultado del bombardeo, ahora se ha formado un enorme pozo cerca de la casa de Valentyna. La mujer no sabe qué pasó con su hogar y no está segura si tendrá un lugar al que regresar después de la victoria.

El material fue creado sobre la base de testimonios recopilados por documentalistas del Grupo de Protección de Derechos Humanos de Kharkiv.

These pictures are created by artificial intelligence. They are NOT real. They are illustrations of the stories we tell. Most of these stories could not have been fixed by the camera. At the same time, there is documentary work by hundreds of Ukrainian and international photographers who produce real, and so much painful, documentation of this war. Check photographs by Oleksandr Glyadelov, Maksym Dondiuk, Mstyslav Chernov and Yevhen Malolietka, Andriy Dubchak, Yulia Kochetova, and many others.