CRÍMENES DE GUERRA DE LA FEDERACIÓN RUSA
La historia de Vira Tiata que sobrevivió al terrible bombardeo de Mariupol y pudo salir de la ciudad
La historia de Vira Tiata que sobrevivió al terrible bombardeo de Mariupol y pudo salir de la ciudad

La historia de Vira Tiata que sobrevivió al terrible bombardeo de Mariupol y pudo salir de la ciudad

Mariupol

AUTOR :

Oleksii Sydorenko

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Vira Tiata trabajó toda su vida de maestra en un jardín de la infancia en Mariupol. Luego de la invasión rusa a gran escala el 24 de febrero de 2022, la mujer se vio obligada a huir de la ciudad. Más tarde, se enteró de que su casa había sido destruida.

Los fuertes bombardeos en Mariupol comenzaron el 4 de marzo. Vira y su vecina se escondieron en el cuarto de baño, tapándose con almohadas. Luego, los autos comenzaron a arder al pie de su edificio multiviviendas, pedazos de vidrios entraron volando en los apartamentos, los vecinos de Vira del primer piso perecieron.

A veces, Vira y su vecina Tania también se escondían en el sótano de una tienda. Un día, el distrito donde vivía Vira fue fuertemente bombardeado por el sistema "Grad" (Granizo). Las ventanas del balcón de Vira también resultaron dañadas. En ese momento, la mujer y su vecina se escondían en el cuarto de baño. Después de eso, decidieron ir al refugio antibombas del liceo.

A pesar de que las condiciones no eran cómodas y la gente cocinaba encima de ladrillos, Vira se sentía ahí un poco más segura.

"Cocinábamos gachas, pasta. Cuando terminó el bombardeo, los hombres corrieron a la institución médica cercana, regresaron cargando sillas, pupitres, todo lo que pudieron encontrar para sentarse. Se trajeron colchones del jardín de la infancia. Tomé una manta de la casa y mi vecina trajo algunas provisiones y un saco de dormir. Así vivíamos ahí con ella sentadas en las sillas. Los voluntarios nos traían agua y comida”, recuerda Vira.

Vera trataba de no salir del refugio ya que afuera los bombardeos eran tan fuertes que las ventanas temblaban. La mujer pasó 12 días en el sótano del liceo. Luego vinieron por ella sus hijos que vivían en otro distrito de Mariupol y convencieron a Vera de que abandonara la ciudad.

"Los bombardeos eran terribles, las explosiones también, los autos se incendiaban, las casas estaban todas negras. Nuestra vivienda estaba toda negra: había sido incendiada, bombardeada. Todas las ventanas habían volado, las puertas también. El balcón ya destruido se derrumbó", cuenta Vira sobre lo que vio en Mariupol por última vez.

“Dejé todo lo que habíamos adquirido desde 1963. Todo lo que había... Había comprado un refrigerador nuevo para la cocina, "lo arranqué de mi alma", como dicen. Mi esposo y yo trabajábamos. Habíamos comprado una estufa, euroventanas. Habíamos refaccionado el balcón. Estaba como nuevo. Todo eso ha sido destruido".

No fue fácil dejar Mariupol. Se formó una enorme cola de autos: la gente iba en autos averiados con las ventanas rotas, agujereados ​​por disparos. En lugar de 20 minutos para llegar al puesto de salida de la ciudad, Vira con sus hijos viajaron 6 horas. Después la carretera empezó a descargarse. Algunos se fueron en una dirección, otros en otra.

Vira recuerda cómo los soldados se llevaron el coche de un hombre en un puesto de control ruso. Le ordenaron que saliera y mostrara sus documentos, luego lo empujaron a un lado y se llevaron el automóvil. Además, durante la evacuación, Vira vio cómo una pareja de esposos se hallaron bajo el fuego enemigo: a él le arrancaron las manos y a su esposa las piernas.

Al final, Vira y sus hijos llegaron a Ananiev, región de Odesa. El hermano de Vira vive en Rusia. Y aunque estaba más cerca ir allí, la familia simplemente no podía pedir ayuda al Estado que los atacó tan vilmente.

"Sabe, tengo muchas ganas de ir a mi ciudad natal. Pero la gente que vino de allí después dice que la ciudad quedó completamente en ruinas. Tanta gente ha sido enterrada... La gente fue enterrada primero en las plazas y jardines públicos: la población civil cuyas casas habían sido destruidas. Y luego empezaron a enterrarlos en los parques. Luego ya no había lugar donde enterrarlos, así que comenzaron a enterrar a la gente justo al lado de las viviendas”, dijo Vera.

Los vecinos de Vira Tiata que se marcharon más tarde, dijeron que vieron muchas cruces en las calles. Durante el verano Mariupol sufrió las consecuencias de las condiciones insalubres que la azotaron. Aunque los ocupantes rusos anuncian que se restablecerá el suministro de agua, eso no es así. Todo está destruido, todas las tuberías están rotas.

El hijo menor de Vira, con quien se escapó de Mariupol, vive en Ucrania, el mayor vive en Rusia. La mujer los ama a ambos por igual, pero debido a sus diferentes actitudes hacia la guerra ruso-ucraniana, no se comunican. Vira se encuentra muy herida por eso, así como por el hecho de que su ciudad natal y su hogar estén destruidos. No entiende por qué Rusia atacó a Ucrania y no puede hablar de la guerra sin lágrimas.

El material fue creado sobre la base de testimonios recopilados por documentalistas del Grupo de Protección de Derechos Humanos de Kharkiv.

These pictures are created by artificial intelligence. They are NOT real. They are illustrations of the stories we tell. Most of these stories could not have been fixed by the camera. At the same time, there is documentary work by hundreds of Ukrainian and international photographers who produce real, and so much painful, documentation of this war. Check photographs by Oleksandr Glyadelov, Maksym Dondiuk, Mstyslav Chernov and Yevhen Malolietka, Andriy Dubchak, Yulia Kochetova, and many others.