CRÍMENES DE GUERRA DE LA FEDERACIÓN RUSA
La historia de Vitaliy Lysyi de Borodianka, región de Kyiv, el cual sobrevivió a la ocupación de su pueblo
La historia de Vitaliy Lysyi de Borodianka, región de Kyiv, el cual sobrevivió a la ocupación de su pueblo

La historia de Vitaliy Lysyi de Borodianka, región de Kyiv, el cual sobrevivió a la ocupación de su pueblo

Borodianka

AUTOR :

Oleksandr Vasiliev

Autor

El primer día de la guerra, la madre de Vitaly, que trabajaba como conserje en Kyiv, lo llamó por teléfono y le dijo que no podía salir de la capital. Vitalyi fue a buscarla y cuando regresaban a eso de las seis de la tarde, ya se podían escuchar explosiones en la zona de Gostomel. En la misma Borodianka todavía todo estaba tranquilo.

Unos pocos días después, un gran número de equipos militares rusos comenzaron a circular por la carretera de circunvalación y el centro de Borodianka. Luego comenzaron los ataques aéreos, por lo que la esposa, madre e hijo de Vitaly se mudaron con su suegro al pueblo vecino.

Puesto que Vitalyi vive en una casa particular, trajo a su casa, a su sótano a personas con niños de los edificios multivivienda. Con el tiempo se logró evacuarlos de Borodianka. El propio Vitaly se quedó en el pueblo durante toda la ocupación.

Por primera vez, los ocupantes rusos entraron en la casa de Vitalyi para verificar documentos. En ese momento, no se metieron mucho con el hombre, solo examinaron la casa y le dijeron que colgara un trapo blanco en la casa y escribiera en la cerca "Aquí vive gente".

El 15 de marzo militares rusos volvieron a la casa de Vitalyi y comenzaron a hacerles preguntas sobre la autodefensa local, sobre dónde conseguían municiones. Los rusos registraron minuciosamente la casa, el granero y el sótano de Vitaly. Pusieron todo patas arriba. Y el 16 de marzo, Vitalyi a la fuerza fue sacado de su casa.

El hombre fue llevado a un lugar desconocido (los ocupantes colocaron una bolsa negra en la cabeza de Vitaly) y lo mantuvieron en un garaje durante dos días y medio. Vitalyi esposado fue atado a una silla con cinta adhesiva y luego comenzaron a dispararle entre las piernas y cerca de las orejas, asestándole golpes con los pies y con un descargador eléctrico. Lo más aterrador para Vitalyi fue cuando los invasores rusos le pusieron una bolsa en la cabeza y le pusieron una cuerda alrededor del cuello.

Después de tales torturas, pusieron a Vitalyi, exhausto y sin fuerzas, en un automóvil y lo llevaron de regreso al pueblo. Lo dejaron en un lugar que conocía, así que caminó desde allí en dirección a su casa. Por supuesto, era difícil para Vitaly moverse después de casi tres días en una silla en ese garaje, pero aun así logró llegar a casa.

En el camino, vio cómo los soldados rusos, ya borrachos o drogados, recorrían el pueblo en automóviles y motocicletas, comportándose de manera brutal. Cuando Vitalyi llegó a casa, vio que la puerta de la casa estaba acribillada, la ventana estaba acribillada, la caldera estaba acribillada y las gomas de las ruedas de su automóvil habían sido agujereadas. Fue entonces que el hombre se percató de que los ocupantes se habían llevado su teléfono móvil, habían robado los tonómetros, memorias USB, sábanas, diversas herramientas del garaje.

Muchas personas murieron en Borodianka como resultado de los bombardeos rusos. En particular 4 compañeros de Vitaly perecieron. Vitaly también contó sobre un muchacho que estaba yendo en bicicleta a su casa y lo mataron. Lo asesinaron y enterraron. Al final de la calle donde vive Vitalyi, mataron a un hombre con un disparo porque salió a la calle pasadas las 22:00 horas.

Hasta el 24 de febrero, Vitalyi no creía que comenzaría una guerra tan terrible a gran escala. Incluso cuando las columnas de equipos rusos ya circulaban cerca, aún así no lo creía.

Hoy en día, Vitalyi odia a los rusos: "Ni siquiera puedo escuchar sus canciones. No son seres humanos para mí. ¿Por qué hicieron esto en Bucha, Irpin... ¿Por qué? ¿Cuántas personas han sido asesinadas? ¿Para qué? ¿Por el estúpido de Putin?

El material fue creado sobre la base de testimonios recopilados por documentalistas del Grupo de Protección de Derechos Humanos de Kharkiv.

These pictures are created by artificial intelligence. They are NOT real. They are illustrations of the stories we tell. Most of these stories could not have been fixed by the camera. At the same time, there is documentary work by hundreds of Ukrainian and international photographers who produce real, and so much painful, documentation of this war. Check photographs by Oleksandr Glyadelov, Maksym Dondiuk, Mstyslav Chernov and Yevhen Malolietka, Andriy Dubchak, Yulia Kochetova, and many others.